Escribir utilizando Inteligencia Artificial, un error divertido y estúpido
Escribir utilizando inteligencia artificial como herramienta primordial, puede ser un error que además de divertido para algunos, puede ser estúpido.
Utilizar las herramientas que la inteligencia artificial nos brinda, es uno de los recursos más interesantes que esta época nos ofrece, pero abusar de ellas en el aspecto creativo, puede tener sus consecuencias negativas.

Por lo menos a mi, en lo que respecta a la literatura, me lo parece. La inteligencia artificial (IA) puede ayudarnos a corregir ortografía, sintaxis (tal vez), pero en cuanto a la estructura y a la emocionalidad del texto, los limites deben plantearse adecuadamente.
Como editor y escritor, creo conveniente establecer esos limites a la hora de escribir y arreglar un texto. Me han llegado cientos de escritos de personas que se llaman escritores con el afán de ser publicados en Roark Ediciones o Portafolio Editorial, y la verdad, cuando detecto estas irregularidades de artificialidad, además de reírme, las descarto, inmediatamente.
Un texto, si se pretende competir como literatura, debe mantener siempre la autoridad misma emanada del autor, el carisma, tristeza, estilo de quien escribe. La inteligencia artificial es buena, pero no puede igualar las emociones y sentimientos de la forma en que un ser humano puede hacerlo.

Ese es el secreto, creo, para identificar adecuadamente la diferencia entre un escrito real y un escrito artificial. Un escritor llora su creatividad en el arte de la hoja de papel, mientras que la IA manifiesta algorítmicamente la información más adecuada y de la forma más correcta.
El escritor se equivoca, se confunde, se atropella a sí mismo entre contradicciones necesarias, la inteligencia artificial fluye lógicamente en un todo coherente, porque así está hecha su naturaleza digital, por lo menos hasta el momento.
Si tu como escritor, has considerado utilizar inteligencia artificial para adornar, mejorar o crear tus escritos, permíteme decirte que de escritor no tienes nada más que la etiqueta. Una etiqueta pegada con un “sticker” barato comprado en una papelería de barrio y que probablemente se despegue más pronto que tarde.
Para escribir, lo primero que hay que hacer es vivir, luego leer, y comprender que no se trata de una carrera, porque se escribe lo que se siente y se siente lo que se vive, y se vive también lo que se lee… Dicho en otras palabras, escribir es un arte emocional perfecto, no puedes ser un escritor si nunca has leído o experimentado el placer de las letras y la literatura.
Conozco mucha gente que quiere ser escritor pero que antes fueron “Nada”, y no se puede ser “Nada” y pretender convertirte en escritor. La audacia de una persona consiste en la auto transformación y el desarrollo del talento. El escritor no nace, se hace… Y si no te hiciste en su tiempo, es preferible que escribas un diario y te eches a dormir porque es muy probable que lo que produzcas no sea otra cosa que basura.
La inteligencia artificial como herramienta es una ventaja, si la utilizas para corregir ortografía puede ser muy útil, aunque ocasionalmente falla. Una maquina no puede replicar emociones y no puede convertirse en una estrella de la literatura de la noche a la mañana.
Seamos conscientes pues, que como recurso, la IA puede ser utilizable, pero no puede hacer el trabajo total por nosotros, lo he constatado, lo he visto y lo he criticado (antes llorando, ahora sonriendo).
Sigue siendo divertido ver tantas historias que llegan a la editorial como grandes promesas de literatura, y al empezar a leer, darnos cuenta que se trata de un retrato mecanizado de la originalidad básica del algoritmo de una inteligencia artificial y que no ofrece más nada.
Cuando lo que se pretende es ser un escritor, te felicito y te aplaudo. Si utilizas inteligencia artificial para hacer tus libros y lo vendes como una obra literaria, discúlpame, pero no eres más que un farsante.
Pero, si te gusta escribir, pues escribe. Si te gusta engañar y autoengañarte…, pues, hazlo, igual probablemente, quien te lea va a tener, o la misma calidad literaria que tú, o la misma sabiduría de bolsillo alcanzada con 10 dólares mensuales y unos cuantos clicks…
No olvides seguirnos en redes y si te gusta lo que escribí (incluso si te disgusta), te dejo algunos otros escritos hechos por mí, no por IA. Autor: Miguel Lorenzo Romero Guillen. Y recuerda, la inteligencia artificial no debe escribir tu libro, puede ayudarte en cuestiones básicas, pero no apoderarse de la obra en sí misma.
Muchas gracias por leernos.

La maquina no tiene sentimientos, pero alguien con sentimientos la programó.