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Archivo de la etiqueta: cuento

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¿Oyes ladrar a los humanos?

¿No oyes ladrar a los perros?, pregunta un personaje de Juan Rulfo a su hijo que carga sobre la espalda. El bulto que va sobre él no responde, sin embargo su peso demuestra que sigue vivo. Me gusta pensar que esa escena señala el inicio

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Performance mexicalense

¿Recuerdas lo que sucedió esa noche? Me refiero al fin de semana en que no repasaste de cabo a rabo la vida nocturna de Mexicali. Sólo saliste con motivo de tu  actuación en la galería de la ciudad. Eso fue todo. Después de concluir tu

Los jeddes

Leyendo los diarios escritos por un explorador suizo de apellido Hoffman, me enteré de ciertos eventos increíbles que tuvieron lugar en un pueblito de Idaho durante los tiempos de la Gran Depresión. El lugar se llamaba o llama Old Jed en honor a lo que

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Miedo

antes publicado en Sombras Las noches con pesadillas y miedos no le dan tregua, siente que se hunde y piensa que tal vez llevando todo esto al extremo, tocará fondo, y podrá salir a flote. ¡Si! Tiene que tocar fondo. Los temores han regresado. Miedos

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Cuatro fulgores

designio Al entrar al Paraíso te arrancarán los párpados. Es voluntad de Dios que la perfección de su obra sea contemplada eternamente. condena La obsesión por saber era tal que no le importaba quedarse ciego. Esa mirada febril fue la que convenció al ángel que

Mentirosa

antes publicado en hOyNoEstoyMuErTo Una multitud abarrotada espera a que se abran las puertas para entrar al estreno de la última película que dirigió Scorsese antes de pegarse un tiro. Julieta leyó que el hombre estaba frente al espejo cuando se disparó en la sien

Gorda

antes publicado en Bruto amor Mi mujer está gorda. No es simplemente un caso de unos kilitos de más en su cuerpo rollizo, sino que está verdaderamente obesa. Cuando visitamos a su familia, los observo a todos tratando de descifrar si su descomunal tamaño viene

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jigai

antes publicado en Guardagujas Souta Hikaru desenterró el kaiken de la garganta de su padre. Era primavera y las flores blancas de la murta se abrían al sol de la mañana ajenas a la sangre que lamía su raíz justo debajo del cráneo de Hayato. Al alba,