El Síndrome de la página en blanco y el uso de las IA
El Síndrome de la página en blanco y el uso de las IA en nuestra sociedad
Escritora invitada: Montserrat Buendía Lara.
Periodista, comunicóloga y copyeditor.
Para colaborar en Literatura Libre: Autores Invitados.
Admito que, aún con la explosión de herramientas para escribir mediante Inteligencia Artificial (IA) estaba reacia a ellas, me negaba a utilizarlas, sobre todo porque siento una pasión por escribir y corregir textos. Sí, amo tener en mis manos textos mal escritos, hacerles una especie de “corte y confección” y dejarlos como si su autor en cuestión escribiera casi perfecto -teniendo en cuenta que la perfección no existe-. Entonces, considerada una trampa someter el proyecto a una herramienta de corrección artificial, donde el feeling y la emoción no existe, vaya, ni siquiera un poco de empatía con el autor que te está confiando su trabajo, sin embargo, llegó un momento donde caí en las IA, como Chat GPT gratuito y luego en su versión premium, Grammarly, ContentShake, principalmente para conocerlas y ver cómo funcionan, cómo se trabajan las directrices, además que algunos colegas insistieron en que debería probar, pues “al final ya estaban ahí y llegaron para quedarse”, y tenían razón.

Mi mente en blanco
Fue hace más de un año, cuando mi salud no era óptima y al necesitar crear algunos contenidos para mis clientes me dieron fuertes bloqueos mentales, mucho sueño y cero interés por tomar la computadora y redactar. Sí, me llegó el llamado Síndrome de la Página en Blanco, un trastorno que causa incapacidad para producir ideas, impide que la creatividad fluya y que algunas fuentes señalan puede durar desde una hora hasta varios días o meses; incluso años por cuestiones de salud mental o física, entre otras razones.
Justo fue en esa etapa que decidí explorar más con las IA, una de ellas el famoso Chat GPT, del cual todo mundo hablaba y hoy en día de las más utilizadas, tan así Google y Meta decidieron implementarlas en sus diferentes plataformas, casi que nos obligan a usarlas para escribir o crear imágenes y videos, aprovechando que utilizamos las redes sociales diariamente.
La página en blanco no es un miedo recurrente para quienes nos dedicamos a escribir, pero sí llega a pasar y es cuando las herramientas de IA para escritores pueden ser buen elemento de apoyo, no tanto para que hagan todo el trabajo por nosotros, pero sí ayudarnos a desbloquearnos o desempolvar ideas, crear una especie de borrador que funcione para pulirlo, agregar nuestras esencia y fuentes que avalen lo que estamos aportando o tener un avance, sin abusar o hacer trampa, es decir que todo nuestro texto esté creado por medio de Inteligencia Artificial.
Otro problema que genera el también llamado bloqueo del escritor es la falta de inspiración, la falta de práctica o el estancamiento con nuestro estilo para escribir, ya sea como periodistas, escritores de géneros literarios, creadores de contenido o editores, pero la realidad es que la inspiración debemos construirla a diario.

Entonces, ¿son nuestras enemigas las herramientas de IA? ¿Nos quitará protagonismo o nos reemplazará en algún momento futuro? Considero que más que enemigas pueden ser aliadas y pueden beneficiarnos si nosotros aprendemos a utilizarlas como un complemento, tanto como quienes somos escritores, como quienes se dedican al arte visual -pintura, cine, diseño gráfico, escenografía, fotografía, animación, etc.-, ya que nos puede brindar ideas de narrativa y hacernos el proceso creativo menos pesado o frustrante.
Tips para hacer uso de la IA
Mi consejo para utilizar este tipo de “apps”, por así llamarlas, es que analicemos bien su funcionamiento, cómo trabajan los algoritmos para que hagan lo que estamos buscando crear, tener soluciones personalizadas y que nos desbloqueen la mente. Una vez superado ese paso, podremos leer el texto creado con la IA, darle un mejor toque para que se note nuestra personalidad o adaptarlo a las necesidades de nuestros clientes, en caso de que así sea, y más cuando necesitamos abrirnos un camino de tipo creativo.

Otro tip que me funcionó para usar la IA es crear contenidos o ideas cortas, nada complicado para saber cómo trabajan, qué ofrecen al darle las directrices y cómo el material te permite tomar las riendas o darle estructura a lo que necesitas, ya que tampoco se trata de que la IA te haga un libro completo o que sólo te sentarás para ver cómo un robot trabaja por y para ti.
De hecho, dos amigos del sector me acaban de platicar una anécdota que tuvieron con un fotógrafo que tenía que hacer unas fotos para redes sociales de una marca de vinos y el “sujeto” en cuestión hizo todo en Inteligencia Artificial, cuando debió acudir a la vinícola a retratar los vinos de la bodega. Supongo que eso le ha funcionado con otros clientes que venden productos más random o que no requieren especificar o mostrar un etiquetado – del vino por ejemplo-. En este caso, el fotógrafo quiso “verles la cara” y cobrar por algo que no hizo, básicamente comprometió su ética profesional y ya no será contratado por ellos.
Otro problema que me han comentado sobre las IA, es que para el área científica aún no son tan precisas, al menos no en materia oceanográfica y los cálculos que se hacen para medir el movimiento del agua. Justo hace un par de semanas, una persona de un centro científico me contaba que ha utilizado la IA para algunos cálculos integrales, pero estos los revisa y les hace ajustes, por lo cual las y herramientas disponibles no son de confiar todavía. Quizá en el futuro, para el sector científico haya avances y con el tiempo las profundidades del mar y el movimiento puedan medirse con mayor realidad que hasta este 2024.
Regresando al tema de escritura y la IA, podría ser un futuro prometedor para el sector creativo -escritores y demás-, ya que brinda diferentes oportunidades y no sólo desbloquear la “página en blanco”, sino empujarnos a crear, hacer brainstorming de nuevos temas o resolver los actuales, jugar con la creatividad y obviamente tener mayor experiencia en las herramientas ya existentes y las versiones que estén por llegar y hagan de este un mundo de mayores posibilidades.
