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Archivo de categorías: Textos inéditos

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Minificciones

En la paja cayó el cuerpo, tibio. Le atrajo cómo se acomodó en el caos, con acierto. Orgulloso, pensó “Qué cadáver más sensual he logrado”. @ Lo probé: salado y ácido, primero. Ferroso y consistente; crujía. Al final, raspar huesos y cartílagos. Delicioso. Pero sus

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Performance mexicalense

¿Recuerdas lo que sucedió esa noche? Me refiero al fin de semana en que no repasaste de cabo a rabo la vida nocturna de Mexicali. Sólo saliste con motivo de tu  actuación en la galería de la ciudad. Eso fue todo. Después de concluir tu

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Polvo

Somos polvo -le dije- nuestras humedades nos invadieron y fuimos lodo barro todo. nos resecamos y resquebrajamos rotos pedazo por pedazo nos perdimos en fisuras nos deshicimos quedamos como lo que somos: polvo.     Somos aire -le dije- ¿has escuchado la canción? -respondió- “love

Toros de Queroseno (IV)

Has escrito de tantas razones para tenderme un cajón usado y a pesar de la fatiga  empujo el insomnio que pesa tanto como las memorias Farsa glicerina y mecha el desprecio terraza apolillada de mis ojos secos presiento el temporal del fin ese caos que

Poemas varios
Ana Carrera III

vigilia viven de a poco nocturnos vorágines sueños tuyos acechan sus delgadas hileras líquidas amenazantes balbucean, dormitan, descansan acurrucados en algún resquicio de mi cuerpo     travesía busco un viaje de barco pasaje llegada a tus brazos picaportes entrada a ese cuello navío galopante

tu vida puede escribir. salvar.

El día que abrí un libro, me lancé a un precipicio sin fondo. Para cuando me dí cuenta, ya estaba cayendo profundo e incluso rasgaba los bordes, pero sin encontrar el piso o algún impulso. Con el paso del tiempo aprendí a volar. Quise regresar

Toros de Queroseno (III)

Nos observan y dicen sabernos lumbre cascada de tu sangre sobre mi huella y dicen conocernos le prenden mecha a nuestra desidia a  la conciencia fragmentada sin embargo solo nos unen las costillas de las entretelas que apenas ladran a la esfera de mi techo

Poema

A Mavi Robles-Castillo, obsesionada con la poesía Sí poema, saliste de mi mano poema, saliste de mi carne poema, fuiste las alas con las que atravesé la noche poema, te encontré en el filo de los siglos poema, no conocías el tiempo poema, fuiste figura

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Toros de Queroseno (II)

Conozco una lápida de paja que espanto a espanto enrabia mi nombre de tragedia Y todo se fuga con el duelo como llevarse flores a uno mismo de esas que no se secan pues han de venderse muertas de esas que son flamables de un