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Archivo de la etiqueta: poesía

Poemas varios
Ana Carrera III

vigilia viven de a poco nocturnos vorágines sueños tuyos acechan sus delgadas hileras líquidas amenazantes balbucean, dormitan, descansan acurrucados en algún resquicio de mi cuerpo     travesía busco un viaje de barco pasaje llegada a tus brazos picaportes entrada a ese cuello navío galopante

Toros de Queroseno (III)

Nos observan y dicen sabernos lumbre cascada de tu sangre sobre mi huella y dicen conocernos le prenden mecha a nuestra desidia a  la conciencia fragmentada sin embargo solo nos unen las costillas de las entretelas que apenas ladran a la esfera de mi techo

Poema

A Mavi Robles-Castillo, obsesionada con la poesía Sí poema, saliste de mi mano poema, saliste de mi carne poema, fuiste las alas con las que atravesé la noche poema, te encontré en el filo de los siglos poema, no conocías el tiempo poema, fuiste figura

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La noche de la luz

Esta oscuridad es tan nuestra como la luz que la viola ininterrumpidamente y estos ojos de fuego y penumbra serán testigos del alarido de mujeres y hombres que claman amor paz y fe verdadera ¡tregua! tregua hermanos y hermanas ¡tregua! tregua a los discursos acaecidos

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Ellos y nosotros

Ellos los perniciosos lo llaman México nosotros corazones de metáforas energéticas lo llamamos nuestras raíces ellos lo llaman “su país” nosotros lo llamamos una alegoría de delantales ensangrentados ellos lo limitan a sus propias fronteras nosotros ni siquiera nos sabemos humanos existe entonces entre ellos

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Disnea

Sombras… figuras atormentadas por el rencor. Dedos acarician antifaces encadenados. Paisajes en completa desolación, agonía condena palpitares de ilusión. Bestias vomitan congojas. Tatuados sufrimientos, sueños marchitos. Seres torturados pudriendo la raíz, blasfemias aclaman por el fin… ¿Cuánto quedará por respirar? lamemos las penas con navajas

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Couch potato

COUCH POTATO RELOADED (ARS) Siempre pensaste que poesía era una dinámica de dar zarpazos al aire y desvariar, que sólo era permitida para viajantes de párpados henchidos, para frailes y suicidas, para dinosaurios mordiendo una hoja de dolor. Siempre pensaste que poesía era un negocio