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Lucky at cards…

No voy a mostrarte mis cartas juego bajo conciencia de anteriores derrotas. Puedo estarme cayendo, borracho, ebrio de soberbia, de silencio, puedo estar desvaneciendo el licor, pero lo que me embrutece es ésa sensación de no saber qué diablos pasa. Me siento -¿soy?- lodo acumulado

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Zombieland, Arizona

Cada quien pinta al enemigo a imagen y semejanza de sus propias pesadillas… Siento decirlo, pero estoy de acuerdo con esta ley que desean hacer efectiva en Arizona, que les permite, según entiendo, indiscriminadamente (je jeje) perseguir, detener y tratar como criminales a todo inmigrante

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Mis textos buscan el suicidio

Iba a empezar este texto diciendo: “Kant dice que…”. Iba. Luego mejor no lo hice. Me quedé pensando que empezarlo así era empezar “doce mil millones de millones” de textos que no me pertenecen (que no quiero que me pertenezcan), y que esa hiperintertextualidad, en

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“Oferta lingüística” en Internet

Nada parece más inadecuado que emplear el papel para escribir acerca de lo que sucede en Internet. (Naief Yehya) En la actualidad el Internet se ha convertido en una herramienta imprescindible para estudiantes, académicos, investigadores, empresarios, jóvenes, amas de casa, etc., por un sinfín de

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Solipsismo medicado

Mientras observa las paredes de su cuarto, Javier se pone a pensar en que nunca ha colgado un cuadro en su vida. La imágenes pictóricas le parecen aburridas, digno tributo a un pasado pequeñoburgués que cree olvidado, pero que siempre encuentra una forma de resurgir.

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Sacudidas.

Ha pasado un mes desde que el terremoto azotó a la ciudad de Mexicali y las conciencias de los habitantes empiezan a recobrar cordura. Cada individuo retoma su ¨vida común¨, los quehaceres cotidianos vuelven a la ¨normalidad¨. Desde aquel domingo 4 de Abril muchos mexicalenses

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Patíbulo

A Daniel Alberto Oliva Soto La realidad es una pedrada en la cabeza. ¿Qué historia imaginaria y sangrienta, qué mareo, qué roca rodante, qué culpa es nuestra cicatriz? Dijimos adiós después de tiempo, Nunca tuvimos urgencia. Y también nos adoptaron como a hijos las penas,