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Archivo de la etiqueta: narrativa

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Un tiro, y después otro

antes publicado en El patio de los cangrejos Es el primer camello que tengo que hacer este mes. Me tiemblan las manos y el corazón me palpita. Siento los latidos en mis sienes y en mi pecho. Nunca me acostumbraré a esta chamba de mierda.

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Tu mirada hacia la bahía

Cecilia y Diego llevaban treinta y cinco minutos de viaje hacia una bahía. Cecilia, con su mirada temerosa, disfrutaba de la caída de la noche observando el paisaje llano del camino hacia la costa. El lugar era seco, sin montañas y una leve brisa marina

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Welcome to the planet M.F.

La métrica de la desesperación, acto en la entrada de un público trastocado por la anorexia que suprime los instintos para mordernos los unos a los otros, empañando el pellejo con las propias uñas enmohecidas, inhalación de cenizas cósmicas por los poros… huellas digitales extirpadas

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La princesa del viento

Sombría y desierta, quizás algo misteriosa; quien podría pensar que esa era la misma calle por la que transita tanta gente a horas no tan tempranas. Hacía frío, era uno de esos días en los que puedes disimular el sueño con cualquier caricia de aire,

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Ciudades de Sombra

Con ojos tristes me asomo a tu noche blanca de invierno para no pensar en el calor de las chimeneas. Mis tristes ojos vagan por las ventanas donde sombras negras cobijan la figura de hombres, de mujeres, asomados a la misma ventana, en la misma

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A veces necesito la lluvia

Me gusta que me llueva; pasear por los callejones grises y fríos, mientras el agua cala mi ropa y eriza mi piel, hasta sentirme vivo. Me gusta sentir el viento húmedo en mi cuerpo caliente, observar como las personas pasan por al lado mío, preguntándose

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La página en blanco

Una página en blanco refleja claramente una oportunidad para obviar el absurdo y abandonarse en un mar de razonables incoherencias. Quien no haya tenido frente a sí un papel despojado de garabatos, lamentablemente ha carecido de posibilidad alguna de comprobación. Dejar que la imaginación garúe;

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Me enamoré de ti un otoño

A veces en octubre es lo que pasa… Pedro Guerra Tenía veintiún años encima. Mi vida fue efervescente en días de regocijo y pausada en momentos de desazón. Mi historia transcurrió entre salones de estudio, buenas calificaciones, con el rodar del balón al jugar fútbol,