Artículos con la etiqueta (tag): Paul Virilo
» Kawaii como óptica
[ Publicado el 8 Oct 2008 por Mario Javier Bogarín Quintana | Sin comentarios aún ]Hay algo de perturbador en las imágenes kawaii, he escuchado. Tanto dulzor tendría que volverse inquietante después de observarla durante mucho tiempo. En lo personal, considero que las circunstancias nos han vuelto contra el fetiche de lo cursi por dos vías: la carga eminentemente sexual, parafílica, que la opinión pública ha asignado a la palabra “fetiche” y su familia, y la cercanía con la Brutalidad a través de todos los medios masivos. Sobre esto, si hay una crítica que debo hacerle a los mass media es su poca capacidad para compensar a sus públicos por la violencia cotidiana.

Diferentes escrituras de Kawaii
Esta violencia ha redundado en un rechazo constante por parte del público de todo aquello que es tierno y dulce. En otra oportunidad he abordado el fenómeno de la personificación (Jennifer Saul) pero, a despecho de la apariencia del texto, no lo he querido hacer desde la dimensión de la Academia sino de los sentimientos. Se me solicitaba una explicación de mis sentires y ahí estuvo, en relación con la potencial violación de la pureza de los contenidos del kawaii a manos de la crítica.
Volviendo sobre la degeneración mediática, considero que la educación sentimental brindada por las industrias culturales no ha dejado de insistir en los estereotipos de género, echando a andar una maquinaria ideológica (pongámonos nostálgicos y llamémosle así) contra la cursilería: esta es la ternura, como sentimiento puramente humano, devaluada, ensombrecida por la pátina del rol sexual.

» Paul Virilio - Estética de la desaparición
[ Publicado el 13 Jun 2008 por Miguel Angel Lozano | Sin comentarios aún ]Siguiendo mi costumbre, les presento un fragmento interesante de los libros que estoy leyendo en estos momentos. Se trata del ensayo “Estética de la desaparición”, del teórico cultural francés Paul Virilio. (Traducción por Noni Benegas).
En los usos amorosos se observa un efecto pendular que ilustra bien este tipo de distensión: las sufragistas y otros grupos de emancipación de las mujeres se manifiestan, con preferencia, después de las guerras, esos grandes conflictos asesinos de hombres. Por el contrario, las épocas sentimentales y románticas se dan antes o durante las revoluciones y las guerras. La movilización militar es, ante todo, invitación al viaje, y por ello reemplaza al «transporte amoroso». El que la joven «se entregue al soldado movilizado antes de su partida porque éste quizás ha de morir» es un hecho corriente. Como si la bienamada quisiera participar, por última vez, en la elaboración del trayecto. Pero también en este caso el objetivo es el ritmo de las distancias, y el universo guerrero colocará de inmediato al hombre en el pasado de la mujer. A la inversa, «el casamiento de guerra» concertado en el último momento es, por lo general, efímero, y cuando al soldado se le ocurra la mala idea de volver indemne al presente de la esposa, se verá rechazado.






