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» La persuasión en el ensayo: recurso objetivo.

[ Publicado el 16 Jun 2008 por Rafael Zamudio | Un comentario ]

Monkey Sword Fight

Hay tantos motivos para estar en desacuerdo que se vuelve imposible el conteo, el catálogo, de los mismos. No hay razón para estar de acuerdo. No hay razón por la cuál no tengamos nuestra opinión personal. No hay razón por la que nuestra palabra no sea mejor que la contraria. No hay razón para que no haya razones, pues siempre están ahí detrás de la oración; siempre están ahí, detrás de las palabras, como fondo, como banda sonora. Las razones podrán ser infinitas, pero, siempre, desde siempre, nos ha gustado estar en desacuerdo. Pero no es sólo el hecho de no concordar, de discernir, sino también —y tal vez esto cobre aún mayor importancia— la posibilidad de convencer al otro. Es dominación. Es subyugar al contrario, al otro, a los otros (otredad, diría Bajtín), por medio del discurso de poder, del monólogo, y esto es tan antiguo como el hombre mismo, y aún más; claro que “convencer” en periodos previos al hombre como nos conocemos no era un proceso diplomático, por llamarlo de algún modo, pues, ¿quién no ha visto a dos primates luchando por el control de la tribu, demostrando en una riña violenta quién es el más fuerte? Y aún lo vemos en el hombre mismo, símil, espejo.
Entonces empezamos a hablar de dominar, de subyugar, de controlar, de convencer. { Continuar leyendo » » }



» Visiones, ideas, espasmos

[ Publicado el 12 May 2008 por Carlos Humberto Quintero Ríos | Sin comentarios aún ]

Admitir el crear la idea de pertenecer a algo,
de pertenecer a alguien.
Es permitir el florecimiento de una idea hipocondríaca.
El surgimiento de un platónico romanticismo disparatado.
En los agujones, el despilfarro de las lenguas parlanchinas,
gesticulan hipótesis acerca de Dios, acerca de la creación del universo.
Más yo proclamo:
¡Sacar tus propias conjeturas de todo lo que pisas, de todo lo que hueles, de todo lo que es tangible e intangible, de lo visible y lo invisible. Agudiza tus sentidos sobre lo que os rodea. Dejad que fluya el pensamiento ensimismado con el placer de la imaginación!.
Ahora te cuestiono, ¿Podrías proclamar el vestigio de la libertad?
¡El hombre no necesita de la mano de Dios!
¡Dios necesita de la mano del hombre!


ILUSTRACION: Pintura de la artista mexicana PAULINA PARRA.