Ella sigue dormida, yo sigo soñándola: la presentación que pudo ser
El pasado jueves 8 de julio iba a presentar el libro de Alejandro Badillo en el ICBC. El autor no pudo volar a Tijuana por falta de identificación. La presentación se canceló. Este fue el texto que escribí para lo que pudo ser… Estás en
Sobre “Pasajeros” de Josué Barrera [entrevista]
En el programa de televisión Paralelo 30 de Telemax, la periodista cultural Magali Romano presentó el libro Pasajeros de Josué Barrera. Después de leer el segundo cuento del libro, “Una guerra perdida”, pasó a la entrevista que realizó con el autor días antes en la
Pepe y Rafa: Dos antologías desde el norte
i nte rrupciones, Pepe Rojo, Editorial nortEstación, 2009, 151 pp. Crossfader, Rafa Saavedra, Atempora/Editorial nortEstación, 2009, 81 pp. Entre otras, tienen tres cosas en común: son elementos claves del boom de los fanzines, sobreviven creando en Tijuana y sus nombres artísticos son bisílabos. Estamos ante
Golpeando a Sam Worthington
Tengo mucho tiempo queriendo ser paralítico. No sé bien cuándo empezó, lo más seguro que, así como un pensamiento recurrente y serio, hace unos dos meses. Para efectos literarios omitiré esa mención y recurriré al siempre útil cliché de referenciar esa etapa de la infancia
José Saramago y una nota hormonal.
Una noche, sin avisar a nadie, José Saramago entró en la nada y se disolvió en ella. Durante los próximos días aparecerán, en distintos y variados lugares, semblanzas y comentarios sobre todo lo que fue José Saramago en vida, lo que dijo, hizo y escribió.
Soy Tan Kitsch
Ese maldito buqué de tu piel Impregnó hasta las uñas de mi sombra ¿Y ahora qué carajo? ¿Qué hago con tu mirada de femme fatal? Esa que revuelca mi mente en tu ausencia Hágase pues tu voluntad Y reviéntame los sesos cerrando los putos ojos.
tus ojos
…y quedaron tus ojos capturados para siempre en el negativo del rollo fotográfico (¿o sería una cámara digital?). Quedaron prendidos en el aire hasta que los recibí impresos, en un sobre que al abrirse me mostró tus ojos hablándome del recuerdo y de la noche;
Presagios bicentenarios
I. Corazones de concreto Un cinco de mayo la estatua de Ignacio Zaragoza se bajó de la glorieta para embestir a los burócratas que entonaban el himno nacional a sus pies. Además de harto de cagadas de paloma en la cabeza, Nacho no soportaba esos
