Artículos guardados en: Textos inéditos.

» Hombres sin rostro

[ Publicado el 7 Oct 2008 por Carlos Humberto Quintero Ríos | Sin comentarios aún ]

“México lindo y querido si muero lejos de tíiiiii”… así sonaba aquella vieja poesía inmortalizada en música folklórica, despertando cierta melancolía, tristeza y, sobre todo, la nostalgia de haber dejado atrás, muy atrás, aquellos pueblos tan pintados de colores alegres, tan tapizados de viejas tradiciones y costumbres ancestrales, aunque se agrandaba aún más la pesadumbre en aquellos seres sin rostro, sin identidad borrados por miles de kilómetros asfálticos, cuando cada uno recordaba con tierno cariño las sonrisas de sus hijos e hijas, los besos tiernos y amorosos de sus esposas y…uno que otro hasta el recuerdo de las caricias fugaces de la amante.

Sin embargo, todo ha sido devorado por el profundo abismo de la distancia, se ha borrado cualquier especie de vínculo comunicativo desde hace una docena de días recién transcurridos; la desesperación, la angustia y la incertidumbre empiezan a cobrar vida dentro de las almas de aquellos hombres aventureros que buscaban el paraíso y la fortuna en la tierra de George Washington, los Estados Unidos, o mejor pronunciado, los Bastardos Unidos.

{ Continuar leyendo » » }



» La historia jamás contada

[ Publicado el 24 Sep 2008 por Enríquez Muñoz Francisco | Sin comentarios aún ]

TRIQUITRACATRAC, hace aquella maquinita maravillosa: signos para varios idiomas, letra normal y cursiva, tipo especial para TITULARES, persiana correctora, centrado automático, selector de teclado, tabulador decimal y un etcétera estimulante y nutrido. Ah, pero lo más espectacular es, sin duda, la Memoria. Esto de escribir un texto y, mediante la previa y sucesiva presión de dos suaves teclas, poder incorporarlo a la memoria electrónica, es algo casi milagroso. Escribir para ser, para eludir la muerte. Recordar es como vivir, dejar que las letras ondulen en la superficie de la pantalla en otro acto de frenesí, no por menos lejano más personal e íntimo. Meditar las frases, acomodarlas y embellecerlas. Lamer la vulva del sustantivo, apretujar los senos del verbo, frotar el clítoris del adjetivo hasta oírle mascullar: «Sí, sí, así… Sigue, sigue…». Montar al adverbio y acariciarle las nalgas al artículo y besar el cuello del pronombre y continuar haciéndole el amor a cada oración, volteándola, ensanchándola, vejándola. Herir la superficie de la pantalla y ver cómo brota la sangre del encuentro, la sangre del dolor. TRIQUITRACATRAC.
Tú, Clark Kent, en efecto, el viejo periodista, vives otra vez dentro de ti todas las imágenes que ya rememoras borrosamente y no sabes si pensar que son fieles a como pasaron, o si se trata de una invención total de tu mente que te traiciona o, mejor dicho, de los años que te habías habituado a poder lo que nadie más puede. Por eso has titubeado en contar esta autobiografía desde el mismo segundo en que tomaste la decisión de hacerlo: si en primera persona, como es lo habitual, o en tercera persona para tener el chance de alejarte de ella, o así como lo estás haciendo, en segunda persona del singular. Sin embargo, de cualquier forma, reconoces que has caído inevitablemente en la autocompasión, en la justificación, en algún tipo de análisis profundo al que siempre te habías negado en redondo. Además, llegaste al final y ni siquiera comprendes si en realidad éste es el final.
{ Continuar leyendo » » }



» Instrucciones para convertirse en un antiheroe

[ Publicado el 24 Sep 2008 por Enríquez Muñoz Francisco | Un comentario ]

DESAPARECE. Por ejemplo, siéntate varias horas seguidas ante una computadora encendida sin hacer nada, y así todos pensarán que estás muy ocupado trabajando.
HAZLE CASO AL MUNDO. No te metas en tu concha. Sal. Un día, sólo como ejercicio, escucha las conversaciones entre las personas. Normalmente, por cada hora que hablan, sólo se comunican tres ideas. Y tú sólo tienes que saber esas tres cosas. El resto del tiempo: una sonrisa amable y unos gruñidos empáticos. Que no te extrañe que de pronto te encuentres rodeado de un sinnúmero de personas que te consideran su mejor amigo. ¡Oh, sí! Si alguien te pregunta si ya viste una película de moda, noventa por ciento de las ocasiones le importa un bledo si ya la viste y sólo quiere darte su opinión, hacerte una detallada reseña con sesudos comentarios. En realidad nunca importa lo que contestes, mientras lo hagas amablemente.
RÍNDETE. No existe algo más ni en otro canal de la tele, ni en las secuelas de las películas, ni en otra estación del radio, ni en otro libro, ni en otro antro, ni en otro país, ni al final del arcoíris, ni en el amor, ni en el orgasmo, ni al morirte. No hay nada. No existe algo más. Acostúmbrate a la idea. Ríndete.
DUERME SIN CERRAR LOS OJOS. Fija tu atención en un punto fijo. Cualquier punto. La portada de un libro. La primera letra de un informe. La esquina de un monitor. La grieta de una pared. Las tetas de tu prima. Deja que las imágenes sustituyan a las ideas. En breve ya no estarás despierto.
SIGUE SIEMPRE LAS INSTRUCCIONES. Y si no las hay, exígelas. Tú no tienes por qué esforzarte. Tú sólo tienes que hacer lo que te piden.
{ Continuar leyendo » » }



» Besar a una mujer

[ Publicado el 23 Sep 2008 por Agustín Elías Jijena Sánchez | Un comentario ]
antes publicado en Reino de Albanta

Estoy con ganas de hablarle a una mujer
contándole algún sueño reservado
y si consiguiera con eso acariciarla
compartiría con ella suerte y fantasía.
 
Quiero caminar la noche de su mano
y cocinar en su casa alguna improvisación
para que luego me agradezca sonriendo
con un no te vayas o un decidido quédate.

Porque necesito que ella me haga algo feliz
intimando con sus ojos la tristeza mía
y si no fuera esto cosa demasiado fácil
la intención de su gesto ya me aliviaría.

Estas son mis ganas, las de hoy,
y tal vez sean bien eternas ya que sé
que mi espíritu entusiasta tiene la obsesión
desde siempre querer besar a una mujer.



» Hiemal

[ Publicado el 20 Sep 2008 por Allan Albarrán | Sin comentarios aún ]

Notas gélidas de piano

incrustadas en mi espina dorsal

ya no son tus manos

son estalactitas

sobre blanco y negro.



» Tonto

[ Publicado el 15 Sep 2008 por Enríquez Muñoz Francisco | Un comentario ]

Lolo consultó su reloj de pulsera. Eran las diez diez de la noche. Ordenó estacionar la limosina en el garaje y se bajó corriendo de ella. Quería hacer con su esposa lo más espiritual y lo más carnal que un millonario septuagenario y una playmate veintiañera podían hacer juntos: unir sus cuerpos, enteros, y también entremezclar sus genitales. Las caricias siempre se apoderaban del pensamiento; el pensamiento siempre se enloquecía de caricias. El adinerado anciano y su joven esposa siempre hacían el amor con facilidad, con felicidad, con variaciones, apasionadamente. Al terminar, siempre, soltaban una carcajada de alegría y se volvían a acariciar largo rato. Después del largo rato volvían a hacer el amor. Pero ahora, para sorpresa del anciano, Lulú, aquella exuberante morena ojiverde, cuyo traje de Eva había vendido treinta millones de revistas del conejito e inspirado a cientos de barrosos adolescentes a amarse a sí mismos en sus cuartos, sólo quería dormir. Aunque su mirada destilaba el sabor grumoso y áspero de quienes han perdido la fe en los cuentos de hadas, daban ganas de pegarse un tiro en la sien para no tener que aguantar tanta belleza. Con cara de lobo al acecho de Caperucita, Lolo se acercó a esa anticipación del Paraíso que Dios había dejado aquí en la Tierra, e insistió. La tomó por la cintura y le lamió la oreja derecha. «¡Suéltame, por favor! —dijo ella—. ¡Hoy no, tengo mucho sueño!» Las palabras fueron contundentes. Al vejete le atravesaron todos y cada uno de los nervios. Se sintió humillado y furioso por no obrar según su capricho. Entonces imaginó la forma en que le pondría fin a sus instintos negados. Abrió decidido la ventana, saltó y se tiró. Lulú lanzó un aullido al verlo arrojarse al vacío. Su esposo acababa de matarse y era viuda ya. Si no el amor de su vida, él era al menos el único hombre con el que había podido formar una pareja. Presa de una intensa convulsión, sollozando como una niña desvalida, con los ojos desbordando lágrimas y la nariz destilando mocos aguados, se dejó caer en el suelo. Instantes más tarde, recordó que ellos se encontraban en la planta baja de la mansión; por lo tanto, él no podría haberse hecho mucho daño. Se levantó, fue a la ventana y miró. Sí, allá abajo, a escaso metro y medio y tiritando de frío, estaba el libidinoso viejo. Una sonrisa burlona se dibujó en el rostro de la opulenta chica. «Ven, tonto…»



» ¡Participa con nosotros!

[ Publicado el 15 Sep 2008 por Eduardo Perezchica | Un comentario ]

Participa con nosotros

¿Tienes algún artículo, reseña, noticia sobre libros, autores o el mundo editorial, el arte y la literatura? ¿Te gustaría publicar algún poema, cuento o ensayo en Literatura Libre?

Si te gusta escribir literatura o sobre el mundo de la lectura y los libros, eres bienvenido. Hemos abierto la participación a autores invitados y tú puedes ser uno.

¿Qué significa ser un autor invitado y escribir para Literatura Libre?

Además de colaborar con tus valiosos textos, obtienes la oportunidad de que otras personas te lean más allá de tu blog o tus textos en otras revistas, fanzines o proyectos afines. Incluso, esperamos que Literatura Libre se convierta en escaparate para escritores noveles y así mostrar su talento.

Beneficios

Como autor invitado:

  • Tus artículos o textos serán publicados en Literatura Libre.
  • Contarás con un perfil donde podrás hablar más sobre tí y tu obra, tus proyectos, además de que los lectores conocerán qué otros artículos has compartido ya en Literatura Libre.
  • En cada una de tus colaboraciones aparecerá un link a tu sitio web o blog.
  • Recibirás comentarios de otros lectores de Literatura Libre

¿Sobre qué temáticas puedo escribir?

Literatura Libre busca artículos en torno al arte literario dentro de nuestras principales categorías:

  • Libros y autores: reseñas, autores, noticias, revistas, géneros y técnicas literarios.
  • Edición y publicación: noticias, experiencias, recomendaciones o tutoriales en torno al mundo editorial, la autopublicación, herramientas y software de utilidad para quienes somos escritores.
  • Eventos y convocatorias: presentaciones de libros, ferias, pláticas, entrevistas, concursos y convocatorias relevantes.
  • Textos inéditos: textos literarios originales en poesía o narrativa.
  • Arte en general: Artículos o noticias sobre el cine y videos, la fotografía y pintura, la música… expresiones artísticas ligadas a la literatura.

{ Más información… }